Pese a que cada vez son menos los equipos que se sellan con empaquetadura, sobre todo si hablamos de equipos rotativos, aun encontramos aplicaciones donde la empaquetadura sigue “aguantando”, ya sea por cuestión histórica (habitual), económicas (más habitual) o por técnica (más raro).
Os presento dos casos de equipos que hemos sellado con nuestras empaquetaduras.
En una empresa donde fabrican una pasta muy viscosa y abrasiva, hemos sellado una amasadora, donde la empaquetadura anterior duraba 2 semanas. Con nuestra empaquetadura están obteniendo un rendimiento superior puesto que se mantiene sin fugas, y aguanta hasta 6 y 7 meses en funcionamiento. Pese a ser una empaquetadura 10 veces superior en precio, el rendimiento, asociado al consumo de la empaquetadura anterior, las horas de mantenimiento, y el desgaste que provocaba en el equipo, ha hecho una aplicación de éxito en cuanto a reducción de costes.
Curiosamente, el responsable de esta empresa, antes de trabajar aquí, fue mecánico en una empresa que fabricaba motores, y me explicó que tenían 4 bombas que trabajaban con un producto que cristalizaba a altas temperaturas, y se licuaba a temperaturas bajas (un clásico en algunas industrias), y la única empaquetadura con las que conseguían mantener selladas estas bombas, era con esta empaquetadura, por eso nos llamó para esta aplicación.
Otra aplicación donde obtenemos un muy buen rendimiento con nuestras empaquetadura, es en el sellado de digestores, donde habitualmente se suelen trabajar en condiciones extremas: vapor, agua, agua caliente, químicos para limpieza, abrasivos, etc. Nosotros, con una combinación de anillos de varias empaquetaduras, hemos obtenido excelente resultados. De hecho, a lo largo de los años estos resultados han sido tan buenos que, diferentes fabricantes de estos equipos, ya montan de serie estas empaquetaduras.
Descripciones breves de las empaquetaduras
La primera empaquetadura comentada es una empaquetadura para servicios generales en vapor, aguas, solventes, alcalis hasta 565ºC y 250BAR de presión. Los filamentos continuos le ofrecen una flexibilidad, y a la vez una resistencia, que otras fibras de carbón no tienen.
En la segunda, usamos también una empaquetaduras de fibra de PTFE que, al revés que otras fibras sintéticas, no es abrasiva, por lo que reduce el desgaste en equipos. Es capaz de trabajar con productos desde pH 0 a 13, a mayores velocidades que otras fibras (hasta 10,2m/s). Además es una empaquetadura moldeable, no rígida, con lo que se adapta perfectamente a la cajera o ranura.

Disponemos de una amplia gama de empaquetaduras para el sellado de equipos, contacta y te ayudaremos a elegir la mejor para tu aplicación.
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